sábado, 14 de octubre de 2017

Reflexion taller

Las cosas se hacen por algo, los espacios también

Con esta entrega me puse a pensar en todo lo que implica diseñar una obra. Mas allá de la parte creativa, implica todo un análisis desde distintos puntos de vista, ya sea de la luz, el calor, o el viento. Al empezar a montar los espacios de mi proyecto, me di cuenta que no era llegar y hacer los espacios. Por ej. en un espacio de alimentación donde hay mesas, me llegaba mucho viento y en un área de bebederos no llegaba nada. Estas condiciones de alguna forma, alteran el interés de los usuarios, de tal modo que pensarían "no vayamos a comer ahí porque hay mucho viento" o "tomemos agua mas abajo que en esa parada no hay nada de viento, es muy caluroso". Esto me hizo replantearme la forma de  crear espacios y de alguna forma, tener mas imaginación y empatia respecto al espacio, es decir, si estoy ahí, que cosas me gustarían que hubieran y que no hubieran.

Un caso parecido me paso en Pichilemu, que es conocido (y odiado) por sus fuertes corrientes de viento. Cercano a la playa, se instalo un restaurant con una terraza con vista a la costanera, en la que uno podía comer. Un día fuimos a ese lugar para comer en la terraza, al cabo de un rato resulto muy incomodo, puesto que se volaban las servilletas y teníamos el pelo en la cara, por lo que nos tuvimos que cambiar dentro del local. El mismo caso le ocurrió  mucha gente que debía cambiarse a dentro del local. Al final el espacio se cerró por ser incomodo para los clientes.

Como conclusión, una vez mas, esto me hizo pensar en como idear un espacio y todo el trasfondo que conlleva, para que así resulte cómodo y agradable para el usuario.